sábado, 18 de agosto de 2018

Me olvidé de morir de Khalil Rafati

Me olvidé de morir
Foto propiedad de: bibliophilove.blogspot.com
Título original: I forgot to die
Total de páginas: 216
Géneros: Biografía, Autobiografía
Ediciones Urano

«
La única forma de sobrevivir en mi casa era ser invisible. Pero yo no quería ser invisible. Quería que me vieran, que me oyeran, me amaran, me enseñaran cosas y me apreciaran. Quería aquello que mis amigos tenían con sus padres y hermanos. Me percataba de que mi familia era completamente diferente a las demás. Estaba maldito. Algo estaba bien conmigo».

Khalil Rafati, se sentía asfixiado Porlamar falta de autoestima y amor, no sentía ganas de morir, eran más sus ganas como de mandar a Dios al carajo por ponerlo en esa situación, darle esa vida, esa familia y dejarlo en esa ciudad llamada Ohio. 
En este libro khalila Rafati cuenta cómo fue su niñez con una familia disfuncional, un medio hermano violador y un papá golpeador. Él crece como un chico problema y sus papás deciden correrlo y darle la espalda muy joven, se dedica a tomar, vender drogas y su adolescencia siempre giró en un entorno muy tóxico. Más grande decide mudarse a California, donde quiere hacer fortuna, y en realidad siempre comienza bien... Es un tipo de esos que tiene el don de vender por lo que cuenta, el problema para perderlo todo cada que conseguía salir adelante es que se dejaba llevar y terminaba siempre vendiendo drogas y más adelante consumiéndolas. Tuvo muchas parejas que él jura -lo abandonaron- pero en realidad huían de él, las maltrataba, les hablaba mal y las humillaba. Sin embargo en todo el libro siempre tiene una justificación para todas las pendejaditas que hizo, siempre culpando a Dios a su mamá, al mundo entero con tal de afrontar que era un jodido drogadicto por qué él quiso sentir pena por el mismo toda su vida. Estuvo en la cárcel, su adicción era tal, que llegó a ser un sin techo que permitió que alguien se más se masturbara en su cara mientras le proporcionaba crack (Lo cierto es que tiene relatos un poco incómodo, fuertes). Olía mal, vivía en la calle y el dinero que conseguía lo utilizaba para inyectarse. Perdió a todos y todo por una adicción que él continuaba jurando podía controlar. Estuvo varias veces en la cárcel, muriendo de hambre, con cachos de piel faltantes. Siempre que tenía una sobredosis pedía a Dios que lo ayudara le decía que sería la última vez aunque eso obviamente parecía no ser cierto.

Hasta una sobredosis en la que vio la muerte muy de cerca y tras esto decide desintoxicarse definitivamente, pide ayuda y asiste a una clínica de desintoxicación y lo logra. Tiene un padrino que lo ayuda con dinero, le da viviendo y va entendiendo que es una persona toxica y por eso se alejan las personas. Aún con varios errores de inversión y fallas y seguir sin aprender que Dios no tiene la culpa (aunque no soy creyente, pero me estresa un poco), ni el mundo sino él, comienza a ayudar a drogadictos como él y los padres a darle cheques, comienza a ir a clases de yoga, comer saludable, hacer ejercicio decide poner un negocio de smoothies saludables llamados Sunlife que lo convierten en multimillonario.

C O M E N T A R I O S

Es un libro que engancha definitivamente. Creo que es una historia muy intensa, muy triste aunque en realidad yo no encuentro lo admirable. Admirable sería una historia donde tras una niñez mala, una familia tóxica khalil haya logrado ser un chico que salió adelante y se convirtió en multimillonario para mí eso es admirable, sin embargo supongo que la vida nos pone pruebas y lecciones (aunque definitivamente veo innecesaria esta prueba) y el libro solo me dejo con un “Que cool” comenzó a valorar su vida y utilizo su talento natural como vendedor “por fin” para algo productivo; otro mensaje fue un, jamás en mi vida voy a consumir una droga, porque de hecho el 90% del libro es toda su vida desde niño, lo tóxico que fue, lo drogadicto que fue, el 8% como logro desintoxicarse y el 2% más o menos la idea del negocio, en realidad de eso detalla muy poquito. Es un libro de una persona que justifica el estar borracho, ser un bicho para la sociedad solo porque la no tuvo de pequeño lo mejor de la vida.

jueves, 16 de agosto de 2018

Saltaré las Olas por Elena Castillo


Saltaré las Olas
La foto es propiedad de este blog.
Autor: Elena Castillo
Total de páginas: 281
Género: New Adult, romance
Ediciones Urano

Como toda buena historia New Adult de romance, comienza con un corazoncito rotito y la lucha de una protagonista por sobrevivir a los demonios internos derivados del mal de amores, Imogen está destrozada después de descubrir que el novio por el que dejo todo la engañaba y decide ir a Irlanda con su mejor amiga Ava, quien vive en Dublín desde hace muchos años a comenzar una nueva vida. Consigue rentar un cuarto en una casa en el acantilado y un trabajo como enfermera en el turno nocturno por un año.
“Había dejado de ser ella el molde de sus zapatillas y hacer lo que a él le apetecía. Siempre, hasta convencerse de que lo disfrutaría mientras estuviera con él… ella comenzaba a descubrir quién era, y que durante aquellos años ella había sido simplemente una sombra, en aquel momento sentía como alguien sin instrucciones de uso. Flotaba en el mundo como una astronauta por el espacio a sus veintidós años. Y probablemente habría seguido caminando ciega por aquel dudoso sendero del amor si no  hubiera descubierto su infidelidad”. Pg. 12
Diez horas después de vuelo y  ser recibida por la familia  O`Shea la acompañan a la casa para mostrarle rapidito el interior, las cosas; su recamara… ser el patito feo de la mala fortuna para el señor porque es pelirroja y traen mala suerte (aunque su esposa difunta era pelirroja) descubre que Declan, uno de los hermanos con los que hizo todo el trámite, la entrevista por el chat no es quien será su compañero sino su hermano Liam, quien en realidad también se lleva la sorpresa de saber que tendrá una nueva inquilina en casa porque él estuvo de viaje en altamar por 5 años. Pero en realidad no se enfada con la familia, entiende porque lo hacen y tarta a Imogen de forma muy cálida…. Cafecito y desayuno en la mañana (Oh por que deben saber que ella es un rotundo asco cocinando y así, pura comida congelada) entonces para ella digamos que, es el cielo.
“Tenía una pasmosa facilidad para dar rienda suelta a sus emociones por el lagrimal, y a aquellas alturas era una costumbre cotidiana. Llevaba semanas sintiendo que lo único que podía hacer era llorar hasta vaciarse por dentro. Pero en su interior había un pozo sin fondo de autocompasión y era incapaz de apartar la gran nube negra de truenos aposentada sobre su cabeza”.
Imogen comienza a adaptarse  a su nueva vida, a ir a las reuniones del club de lectura, sus noches en el hospital y los pacientes con quien va creando vínculos, principalmente con Rosie, una niña internada por desorden alimenticio y Moira, una chica que no tiene muchas ganas de vivir. Y a quienes trata de apoyar para que salgan a delante.
Pasa tiempo con Ava, aunque no demasiado porque es muy fiestera e Imogen busca paz, conocer y sobre todo conocerse, con Liam cuando se encuentran y con quien va encariñándose y aprendiendo cosas y dejare aquí la reseña porque real no quiero arruinar la historia, da un giro bueno y el secretillo del corazón roto de Liam es algo triste y retorcido que  no defrauda.
Si bien no me encanto el final, porque pues no soy del estilo romántico y siento que ella debió estar más tiempo sola amarse un poquito más y como final alternativo me hubiera gustado que terminara sola, igual no es un libro que desenamore, tiene una trama bella, frases bellas y me ha robado dos que tres suspirillos y el ambiente que le da la autora es completamente romántico. 

Si son amantes del romance y el género YA, créanme este es una recomendación muy buena, así que termino con una de mis frases favoritas del libro.
“Todos estamos solos, pase lo que pase, al final siempre estamos solos. Nadie puede sentir por ti, ni tan siquiera imaginar la forma en la que sientes por ti. Hay que saberlo, asumirlo, aprender a vivir así porque… Porque vivir es como nadar en el mar. La gente puede darte la mano y mantenerte a flote, que parezca que no te hundes, pero con el tiempo te conviertes en un lastre demasiado pesado y si te sueltan, si tu no mueves los pies y nadas, te ahogas”.